Investigación en UTRGV Brownsville revela la conexión entre el cerebro y el corazón

En UTRGV Brownsville, una nueva investigación está descubriendo una interesante relación entre las funciones del cerebro y del corazón. Según los investigadores, la salud del cerebro y del corazón están más interconectadas de lo que se pensaba.
El estudio revela que el estrés y las emociones no solo afectan el bienestar mental, sino también la función cardiaca. “Estamos viendo que hay una relación: las personas que tienen problemas emocionales o estrés también presentan problemas de salud, como trastornos cardiovasculares”, explica el Dr. Mario Gil, investigador de UTRGV.
La investigación y los hallazgos preliminares
El Dr. Gil destaca que la investigación se está llevando a cabo en varias fases. En la etapa actual, se están realizando pruebas con animales que han revelado que, bajo condiciones de estrés, se activa una región específica del cerebro. Este hallazgo ha permitido identificar qué hormona es deficiente en el cerebro, administrarla y analizar su impacto en la función cardíaca.
“Cuando administras estas hormonas en el cerebro, también pueden modular el corazón, lo que indica que estas hormonas podrían ser utilizadas para ayudar a pacientes”, agrega el Dr. Gil. Este descubrimiento podría transformar la forma en que se tratan enfermedades cardíacas y trastornos mentales.
La importancia de la salud emocional y cardíaca
Muchas personas, como Kaitlyn Castillo, de 19 años, sufren de problemas psicológicos y están viendo un vínculo con su salud física. Castillo, quien padece de trastornos como bipolaridad con rasgos psicóticos, TDAH, fobia social y trastorno de estrés postraumático, explica que aunque no siempre se relacionan sus afecciones psicológicas con su salud física, siempre toma en cuenta su bienestar cardíaco debido a la experiencia de su madre.
“Mi madre tenía un monitor implantable en el corazón, pero los médicos decían que básicamente era estrés y no había nada físicamente mal”, cuenta Kaitlyn.
El cuidado emocional como prevención
El Dr. Gil señala que el cuidado del bienestar emocional podría ser crucial para prevenir problemas cardíacos. “Cuando una madre abraza a su hijo, eso puede ayudar a disminuir el estrés y estimular oxitocina en el cerebro. Hay evidencia de que la oxitocina es muy poderosa”, dice. Además, el contacto físico es clave para reducir el estrés.
Los expertos también recomiendan controlar el estrés, llevar una vida activa, socializar y buscar apoyo profesional cuando sea necesario.
Esta conexión entre el cerebro y el corazón abre nuevas posibilidades para tratamientos que integren tanto la salud mental como la física.