El caso de Lyle y Erik Menéndez vuelve a estar en el centro del debate judicial, pero con malas noticias para los hermanos. Este lunes, el fiscal general de Los Ángeles, Nathan Hochman, dejó claro en una rueda de prensa que no apoyará una nueva sentencia para los Menéndez, quienes en 1989 asesinaron a sus padres en su casa de Beverly Hills.

Fiscalía: “Han mentido por más de 30 años”
Hochman fue contundente: los hermanos no merecen ser liberados porque han construido su defensa sobre más de 30 mentiras, de las cuales solo han admitido cuatro. “Mientras los Menéndez insistan en mantener esas mentiras y en que no han cometido perjurio, no cumplen los estándares para una resentencia ni para su rehabilitación”, afirmó el fiscal.
Entre las mentiras señaladas por Hochman, se encuentran:
- La llamada al 911, en la que fingieron encontrar los cadáveres de sus padres.
- La supuesta implicación de la mafia en el crimen.
- El ocultamiento de la compra de armas, usando identificaciones falsas.
- La justificación del asesinato como defensa propia, que no mencionaron en los primeros interrogatorios.
Tres posibles caminos para los Menéndez
- Petición de habeas corpus: Se basaría en nuevas evidencias sobre los supuestos abusos que sufrieron por parte de su padre y en testimonios de terceros. Sin embargo, Hochman rechaza esta opción, asegurando que las pruebas no han cambiado.
- Resentencia: Si la corte ignora la oposición del fiscal y toma en cuenta el buen comportamiento en prisión, la rehabilitación de los hermanos y sus estudios, podrían salir en libertad condicional de inmediato. Sin embargo, esta opción ahora parece poco probable.
- Indulto del gobernador de California, Gavin Newsom: Newsom no ha descartado intervenir, mencionando que el sistema de libertad condicional podría modificarse para evaluar mejor la rehabilitación de los reclusos. Sin embargo, un perdón iría en contra de la postura de Hochman, lo que podría generar un conflicto político.

El caso Menéndez, de vuelta en el foco mediático
El asesinato de José y Kitty Menéndez, ocurrido en 1989, ha sido objeto de dos juicios (1993 y 1996) y múltiples intentos de apelación. El caso ha resurgido debido a los esfuerzos de los abogados de los hermanos y a una serie de Netflix que ha reavivado el interés público.

Mientras tanto, la decisión final recaerá en la corte, que el 20 y 21 de marzo celebrará una vista crucial para el futuro de los Menéndez.